Me di cuenta que sos mas que el amor de mi vida. Y que escuchándote hablar a veces siento un dolor tan grande y profundo que parece como si cayera en un pozo sin fondo. Es cuando hablas de “ella”. Hablas de alguien que nunca pudiste olvidar, que te marco para siempre. Y lo paradójico es que nada en el mundo me haría más feliz que tenerte a mi lado, pero… daría lo que sea si alguien me diera la certeza de que, al volverla a encontrar, VOS serias el más feliz del mundo. Nunca renunciaría a lo que siento. Nunca renunciaría a vos. No está en ninguno de mis planes hacerlo. Pase cuatro años pensando quien sería esa persona que te robo, tal vez, una parte de tu vida, y no sabes como duele verte cantándole, la expresión en tu rostro cambia, tu voz… se hace frágil a tal punto que se quiebra y parece que no se va recobrar… Pero lo hace.
Algo te mantiene en pie.
A veces me siento la mierda más grande del mundo por que no te puedo ayudar, ni estar cerca tuyo. A veces… me decepciono de mi misma. Sigo luchando.
Algo me mantiene en pie.
¿Será que eso mismo que te hace seguir a vos, también funciona para mí? Hay un lazo que nos une más allá de todo, incluso de la muerte. Hay días en los que creo voy a enloquecer. Otros en los que prefiero vivir así que observar a mi alrededor. Pero volviendo al tema, ¿Cual es su nombre? Me gustaría saber… Juraste olvidarla a ella, pero no al tiempo que pasaron… Y ahora, yo te pregunto… ¿Y si todo fue mentira? ¿Si solo fue un sueño? ¿Que pasaría si nunca le hablaste? … Y…. Y si al contrario… ¿Fuese real? Me pregunto que harías…. como reaccionarias cuando la encuentres. Ojalá ella te de tanta felicidad…
No fue un sueño. Ella existe. Y su nombre… todavía no lo conoces… Pero estas seguro que algún día vas a tener la Gloria de saberlo…
Y en la noche más oscura,
Si mi memoria no me falla,
Nunca volveré el tiempo atrás,
Te olvidaré a ti, más no al tiempo que vivimos…